24 de julio de 2024

MIGRATIO

La migración de los animales es uno de los fenómenos más fascinantes del mundo natural, y ha
atraído el interés de naturalistas y científicos desde hace muchísimos años. Sin embargo,
aunque en el caso de las aves es un fenómeno bien conocido y profundamente estudiado, no
ocurre lo mismo con la migración de los insectos. De hecho, no fue hasta mediados del siglo
pasado, gracias en gran parte a los estudios del entomólogo británico C.B. Williams, que se
reconoció que algunos insectos efectúan migraciones a larga distancia de forma predecible.
Entre las especies de insectos migratorios mejor conocidas destaca sin duda la mariposa
monarca (Danaus plexippus), con su épico viaje en otoño desde el norte del continente
americano hasta las zonas de hibernación en la Sierra Madre de Méjico. Pero, en realidad, hay
muchos otros insectos migratorios capaces de efectuar movimientos de la misma magnitud o
incluso mayores. Actualmente, gracias a la ciencia ciudadana y la tecnología que permite
posicionar con precisión cualquier observación, las posibilidades de avanzar en el
conocimiento de los insectos migratorios es enorme, sobre todo en el caso de especies
fácilmente identificables y detectables como son algunas mariposas icónicas. El proyecto que
se propone justamente pretende contribuir en una mejora sustancial del conocimiento de las
rutas y la fenología migratoria de cinco mariposas comunes, muy atractivas y fácilmente
identificables, que se encuentran entre los principales insectos migratorios de nuestra fauna:
Vanessa atalanta, Vanessa cardui, Danaus plexippus, Danaus chrysippus y Colias crocea. La
información básica que se pide es la observación (georeferenciada y con una fecha y hora
precisas) de cualquier ejemplar de estas especies, si bien se puede complementar con datos
adicionales de gran valor para interpretar mejor el fenómeno migratorio. Entre los datos extra
que se pueden documentar está la dirección de vuelo (si ésta es rectilínea e inequívoca) y
aspectos del comportamiento como son la defensa de territorios por parte de machos (en el
caso de las dos vanesas, un comportamiento que se manifiesta por la tarde, con frecuencia en
montículos y sitios elevados), el uso de flores para la obtención de néctar (ya sea antes,
durante o después de la migración), la puesta de huevos por parte de las hembras y la
presencia de orugas (y las plantas utilizadas), o las condiciones meteorológicas. Las cinco
especies objeto del proyecto efectúan grandes movimientos entre el continente africano y el
europeo. Algunos son razonablemente conocidos (como pasa con las dos vanesas), pero
todavía existen escasos datos de las rutas concretas utilizadas. En el caso de las dos Danaus,
quedan muchos aspectos por resolver, como son los posibles vuelos de retorno hacia el sur
con la llegada del frío y los sitios precisos donde se establecen poblaciones temporales. Los
meses de otoño son especialmente interesantes porque suponen, para estas especies, un
momento clave para desplazarse desde las áreas estivales hasta las áreas de hibernada.
Vuestra colaboración en el proyecto Migratio constituye una oportunidad única para que
podáis contribuir a conocer mejor la migración de estas mariposas y, así, contribuir al avance
de la ciencia.